Es la peor experiencia de mi vida, las peores vacaciones, el hotel es una verdadera vergüenza, estuve allí del 16/08/06 al 23/08/06, en el número de habitación MD 405 – Edificio D- Rosas, la permanencia se hizo insoportable y sufrida, no sólo porque la calidad del hotel no tiene nada que ver con la publicidad de los folletos, sino también y entre otros aspectos que a continuación detallaré, por la atención recibida por parte del personal de recepción, cuya actitud irrespetuosa rallaba en la mayoría de las ocasiones la vulgaridad, no teniendo ninguna capacidad para solventar o paliar los problemas ocasionados en el hotel.
Esta queja se centra en los siguientes puntos que a continuación resumiré:
1.- Atención recibida por el personal de recepción
2.- Servicio de limpieza
3.- Instalaciones
4.- Servicio médico y asistencia sanitaria
El primer día de llegada, el 16/08/06, a las 23:30 horas aproximadamente, después de un viaje de 2 horas y media de avión más 1 hora de autobús con un bebe, el personal de recepción nos da información de cómo llegar a nuestra habitación a través de un mapa fotocopiado del complejo, el cual no se veía absolutamente nada, indicándonos que teníamos que subir unas escaleritas y llegar a un funicular que nos dejaría prácticamente en la habitación después de tener que subir alguna calle más; a todo esto, nos informan que no nos pueden subir las maletas porque el personal se va a las 22.00horas y que tampoco nos pueden acompañar hasta la habitación por falta de personal, por lo que tenemos que subir nosotros mismos nuestro equipaje y buscarnos la vida para llegar a la habitación; hasta aquí no nos importa demasiado, pero al descubrir al igual que muchísimos otros clientes que de unas escaleritas nada, que de un funicular que te dejaba prácticamente en la habitación nada y que de alguna calle más tampoco, empezamos a darnos cuenta de que nos habían tomado el pelo y de que era intolerable e inconcebible la atención recibida y la información facilitada, todo esto repito con un bebé, un cochecito, y las maletas correspondientes; estuvimos más de 1 hora subiendo y bajando escaleras y cuestas, llegamos a la habitación la cuál estaba en el último piso del último edificio del complejo que está a más de 800metros de la recepción (una vez que conoces el camino) y había un olor insoportable a alcantarillado o algo parecido, olor que permaneció durante toda la estancia.
A todo esto se suma que antes de empezar la odisea de subir a la habitación, pedimos por favor que nos dieran una botellita de agua para el niño para poder hacerle el biberón, y cual es nuestra sorpresa que nos contestan que no es posible que el restaurante esta cerrado y que las torres de agua están guardadas, que tenemos que salir del complejo a una discoteca que se encontraba a la entrada de la recepción y comprarla, lógicamente decidimos sin saber lo que nos esperaba subir primero a la habitación y comprarla después, sobre las 02.00 horas aproximadamente que llegamos a la habitación, tuvimos que volver a bajar para comprar el agua, cosa que nos hubiéramos evitado si nos hubiesen informado de que a pocos metros de nuestra habitación se encontraba un bar.
Tras este episodio nos quejamos en recepción y pedimos un cambio de habitación, el cual nunca se produjo.
Al día siguiente sobre las 14.00horas entré en el restaurante para coger mesa y esperar a que mi marido trajera la comida del niño (tenía que subir y bajar de la habitación), pues lógicamente tardó más de 30 minutos y llegó a la puerta del restaurante a las 14.35horas y no le dejaron pasar, le informaron eso sí con educación que el horario era hasta las 14.30horas y que las bandejas de comida ya las estaban retirando; efectivamente a esa hora ya no había ni una sola bandeja. Inconcebible, después de darte tremenda caminata (ya que a esas horas no hay ningún tipo de transporte que te acerque a las habitaciones) que te digan que no puedes comer porque se te pasó la hora.
Ante esto nos tuvimos que ir a comer fuera junto con otros dos clientes más.
Al tercer día llegó uno de los incidentes que más indignación e irritación me produjeron: a la señora de la limpieza se le debió romper el cenicero de la habitación, y de repente vi a mi hijo (11 meses) que estaba gateando con algo en la mano y era un cristal, espantoso lo que podía haber ocurrido; empecé a mirar y descubrí que estaba la habitación y la terraza llena de cristales, como es posible que si se te rompe algo ni siquiera lo recojas?, sabiendo que la gente se puede cortar, que puede haber niños pequeños como este era el caso, que puede ocurrir cualquier desgracia!!
La solución al respecto fue que salí a buscar a la señora de la limpieza y a quejarme y su contestación fue que ella no había sido pero que nos lo limpiaba, tuvimos que enseñarle los cristales para que lo limpiara, de verdad que esto fue denigrante, patético y sobre todo irritante.
Al cuarto día nos pasó lo siguiente: sobre las 15.00horas fui a acostar a mi hijo en la cama y vi que está totalmente llena de hormigas, al igual que el cuarto de baño, salí a buscar a la señora de la limpieza y le pedí que por favor lo solucionaran, y me dió el bote de insecticida para que me lo quedase porque efectivamente en esas habitaciones me confirmó que había muchísimas hormigas. Después de rociar la cama con el insecticida, llegaron a limpiar la habitación sobre las 16.00horas y cual es mi sorpresa y por supuesto mi indignación que no habían cambiado las sábanas, pero ni siquiera habían sacudido las sabanas, estaban todas las hormigas muertas en la cama, algo verdaderamente asqueroso y repulsivo.
Ante esta situación y después de salir de nuevo y no encontrar a nadie del servicio de limpieza, tuve que sacudir la cama yo misma.
En cuanto a la queja por las instalaciones del hotel, el resumen de dicha queja es el siguiente:
En su publicidad dan información del servicio del mini tren, pues bien durante nuestra estancia estuvo averiado durante 5 días, poniendo en su lugar una furgoneta en la cual no cabían más de 6 personas y lógicamente siempre estaba llena, y era imposible su utilización.
También dan información de ascensor, pues bien, este ascensor o funicular como ellos lo llaman, estaba averiado día sí día no, es más pudimos observar como unas señoras se quedaban atrapadas en su interior y como algunas personas se quejaban en recepción y el personal no daba ninguna solución solo un lo siento!, fue el director quien tuvo que intervenir y hasta donde yo sé estuvieron bastante tiempo más en el funicular.
Referente a las instalaciones en general, decir que están bastante descuidadas, por lo menos en la zona de nuestro edificio, la piscina siempre sucia, llena de vasos, las sombrillas todas rotas al igual que bastantes hamacas, los suelos y esto es lo más importante de esta queja eran totalmente DESLIZANTES, lo que supuso más de un golpe para los clientes, golpes considerables tanto en mayores como en niños. ¿Esto no está prohibido?
Así mismo quiero dejar constancia de los olores tan desagradables e insoportables de alcantarillado o cañerías.
En cuanto al estado de las habitaciones, lo peor eran las baldosas del suelo que estaban rotas, lo que ocasiono que mi hijo sufriera un par de cortes en el pie.
También pudimos observar como el cuidado y limpieza de la piscina principal no tenía nada que ver con el de la piscina de nuestra zona, por qué esa diferencia??
Por último de este resumen de nuestras fatídicas vacaciones y nuestra queja del Stella Dunas Jandia Resort, y lo más duro, violento, denigrante y vergonzoso fue nuestro último incidente el último día de nuestra permanencia en ese “aparthotel”.
Sobre las 14.30horas del 23/08/06 y saliendo del recinto de la piscina principal, ya que los suelos como he comentado anteriormente son muy resbaladizos, sufrí una caída y me abrí la barbilla al golpearme con el suelo; cuando fui a la caseta del guarda jurado y le pedimos nos diera información de cómo llegar al médico (servicio que publicitan) nos dijo que fuésemos a recepción a que nos atendiesen, pues bien, después de estar en recepción más de 20 minutos, sangrando, y que el recepcionista nos dijese que no tenían médico, que era privado y tendríamos que pagarlo, que no nos podía atender en el hotel y que en todo caso sólo podía llamar a un taxi para que nos acercase al centro de salud o a la clínica que tenían concertada, después de todo esto y después de poner el grito en el cielo y conseguir que viniese el director a atendernos, este señor nos informa que efectivamente el médico que tienen sólo pasa consulta a unas determinadas horas y que en ese momento no está, que me llaman a un taxi …., tras otros 20 minutos quejándome al director y diciendo la vergüenza de los servicios prestados desde el primer día, me dicen que comprenda que allí hay 3000 personas más y que lo sienten, que bueno, que por lo menos habían conseguido que el médico pasara a verme en 15 minutos; total que yo seguía con la barbilla abierta después de 1 hora y media y sin ninguna atención medica.
Cuando ya vino el “medico” lo único que hizo fue ponerme una gasa y decirme que no podía hacer nada, que necesitaba puntos de sutura y que tenía que acercarme a la clínica privada o al centro de salud, pero ni siquiera me desinfecto la herida, ni me echo agua oxigenada ni nada y se fue dejándome la tarjeta de la clínica.
En definitiva y debido a que nosotros teníamos que llegar al aeropuerto a las 18.30h, y siendo ya las 16.30h me tuve que volver a Madrid con la barbilla abierta e ir al día siguiente a urgencias
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Sector:Hosteleria Enviada por: Anónimo
Fecha:29/08/06 00:00:00 Url de la queja:
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