Hola a tod@s:
esto es una carta de queja que envié hace un tiempo a Airis por la desafortunada compra de uno de sus ordenadores portátiles. La publiqué en su día en esta web, pero parece que por antigüedad la quitaron.
Me permito hoy, tras rescatarla entre mis correos perdidos, volver a publicarla para hacer llegar esta información al mayor número de gente posible.
Muy señores míos:
Como cliente particular y comprador de uno de sus equipos portátiles Airis Géminis, ruego que me permitan remitirles estas letras que no tienen otra intención más que agradecerles los servicios prestados y elogiar sus productos.
Hace poco más de un año decidí adquirir un ordenador portátil. El hecho de haber conseguido una beca para realizar un año de mis estudios en el extranjero, junto con la naturaleza de los mismos (Ingeniería de Telecomunicación) demandaban un constante contacto con los ordenadores, así como unas grandes facilidades de portabilidad para este viaje y para mi más que inminente incorporación al mercado laboral.
Así que tras haber ahorrado algo de dinero con algún trabajo esporádico de verano, así como con las becas que año tras año el MECD ha sido tan amable de concederme, decidí efectuar la compra del citado producto, ya que vi con muy buenos ojos la relación calidad-precio de la que hacen galardón sus equipos.
Entonces, y después de un par de semanas de haber hecho el encargo (supuse que las 48 horas de las que ustedes presumen eran un farol) recibí el equipo con gran ilusión, motivada en gran parte por llegar la hora de tener mi primer ordenador portátil y de tener, sobre todo, uno nuevo, ya que la mayor parte de mi carrera la he tenido que sufrir con un equipo más que obsoleto.
Una vez en mi casa y con el ordenador ya en la mesa, me dispuse a instalar en sistema operativo cuando vi que… las teclas de las mayúsculas no funcionaban!!
"Bueno", pensé, "tendré que devolverlo y que lo arreglen , claro". Así que tras ver cómo se volvían a llevar el preciado equipo que acababa de pagar otra vez rumbo a alguna parte de la Comunidad de Madrid, y mis ilusiones pasar ante mí haciendo mofa y befa por lo ocurrido, tuve que esperar otra semana más para poder disfrutar completamente de mi adquisición (esta vez con el teclado ya completamente operativo, pero un poco suelto por algunas partes).
La máquina siguió portándose estupendamente, y como era de esperar durante varios meses, hasta que poco después de hacer un año de su compra (período tras el que se extinguía su garantía, por cierto), no trabajé más con él, no porque no tuviera que hacerlo, sino porque aunque el equipo parecía que funcionaba apropiadamente, la pantalla permanecía tras un intenso telón negro. Estando yo por aquel entonces en Alemania disfrutando de mi beca, decidí posponer la reparación hasta mi vuelta a España, para depositar la responsabilidad de tan delicada tarea en sus manos expertas.
Ya en España, volví a dejar la máquina en el punto de distribución más cercano, y una vez pasadas tres semanas la volví a tener en mis manos. Pero cuál fue mi sorpresa cuando, con el paquete en el que venía mi preciado ordenador, vi que había una nota que explicaba que no había sido reparado.
Además de esto me sorprendió, y no muy gratamente, el hecho de que el ordenador me fue devuelto en un estado de suciedad bastante lamentable, así como con dos pequeños arañazos en su carcasa, fruto sin duda de las arduas tareas de reparación a las que se vio sometido, y que al final parece ser que no se llevaron a cabo.
Otras dos semanas tuvieron que transcurrir hasta ver otra vez el equipo en mis manos, eso sí, ya reparado y funcionando apropiadamente. O eso creía yo, hasta que al instalar un programa desde la unidad de CD, el ordenador cambió su zumbido del CD y del ventilador por un silencio bastante alarmante que no auguraba nada bueno.
Y es que esto no fue un simple hecho aislado dentro de un mar de averías cuyo horizonte parecía no tener fin ; sino que este mismo suceso volvió a repetirse (y se repite) infinidad de veces cuando el ordenador parece que se encuentra en un régimen de trabajo un poco más elevado de la cuenta (esto es, instalando algo desde un CD, o ejecutando alguna aplicación de cámara web). Supongo que todo apunta a que se trata del disipador del microprocesador que, pese a saber que se trata de una pieza muy barata, me impide volver a dejar mi equipo en sus manos por miedo a no volver a verlo durante otras 5 semanas, o a que vuelva a mis manos con otra sospechosa avería después de haber pasado por las suyas. Supongo que comprenderán mi recelo al respecto.
Hoy he vuelto a encender el ordenador al levantarme para mirar mi correo. El hecho de que se fuera la luz en mi casa no suponía ningún inconveniente, pensé, ya que el ordenador venía equipado con una batería de Ion - Litio con una autonomía de una o dos horas, según para qué. Pues he de notificarles que ha sido mi sorpresa que tras dos minutos de "intenso trabajo" para el equipo mirando mi correo y con la batería completamente cargada, me haya avisado de que lo enchufara a la red porque de lo contrario perdería todo lo que había hecho, que como se pueden imaginar no me preocupaba mucho, más que nada porque en dos minutos y recién levantado no da tiempo a hacer gran cosa.
Por si han tenido la decencia de leer el e-mail completo y no se han dado cuenta, éste se trata de una carta de queja.
Es lo menos que puedo hacer para expresar mi indignación ante ustedes, ya que después de haber pagado por un equipo una cantidad que he tenido que ahorrar con esfuerzo no sólo parece que ustedes no saben montarlos correctamente, entendiendo por esto que lleguen al cliente recién salidos de fábrica sin ningún fallo, sino que al parecer su equipo de servicio técnico no es capaz de realizar las reparaciones que les son encomendadas de una forma limpia y eficaz, con un mínimo retraso temporal para el cliente, o que cuando las efectúan no "pueden evitar" accidentalmente, claro, que sus manazas causen una nueva avería al equipo que impida su funcionamiento normal y obligue al cliente a enviarlo para que su servicio técnico lo vuelva a "reparar".
Sinceramente, y sin que les suponga motivo alguno de ofensa, les sugiero que cambien todo su equipo de servicio técnico por uno totalmente integrado por algún simio inteligente, como el chimpancé, que según he leído con adecuado entrenamiento pueden realizar tareas complejas (algunos creo que hasta han sido entrenados en simuladores de vuelo por el ejército estadounidense). Este nuevo equipo, además de ser más eficiente por lo que he podido comprobar, les resultará mucho más económico.
Por si esto tampoco les ha quedado lo suficientemente claro, se lo diré de otra forma:
la próxima vez que piense en comprarme un ordenador portátil me compraré un TOSHIBA, y no porque me fie más de los japoneses que de ustedes, sino porque confío en que nadie va a ser tan chapucero como ustedes a la hora de hacer cualquier cosa.
Y para despedirme les diré que intentaré difundir esta carta a cuantas personas me sea posible, por si hay algún otro primo como yo que decida invertir en productos de la casa Airis.
Esta queja ha sido votada por 8 personas diferentes y tiene una puntuación total de:
70 puntos.
¿Que puntuación le das tu a esta queja?
Sector:Informática Enviada por: Anónimo
Fecha:25/04/08 11:44:23 Url de la queja:
Ruboskizo S.L. no se hace responsable de ninguna de las informaciones, opiniones y quejas que se publiquen o distribuyan a través de esta página web,
Web desarrollada con Iwcms.com Ruboskizo, SL. Andres Mellado 29,of.A;28015, Madrid (España).Tlf: 902014705 E-Mail:info@ruboskizo.com Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 17064, Folio 188, Sección 8ª, Hoja M-292060, con CIF B-83121137
Condiciones de usoPolitica de privacidad